jueves 12 de enero de 2012

Correr los Toros: Un espectáculo ya cotidiano

Para aquellos que llevamos bastante tiempo recorriendo el campo bravo encontrarnos un día con una carrera espontánea de los toros era algo espectacular tanto por su belleza como por lo inusual del acontecimiento.

Cuadri

Pero dado lo vago que es este animal de unos años a esta parte se ha convertido en algo habitual y programado, una faena campera más, para conseguir que el ejercicio les muscule y sobre todo les haga coger mucho fondo físico de cara al esfuerzo casi sobrenatural que supone la lidia.

Gavira

Y son precisamente las ganaderías más "comerciales" las que más lo han publicitado, empezando por el recordado Juan Pedro Domecq y su famoso "tauródromo" hasta casi cualquiera de los hierros actuales en mayor o menor medida.

El Pilar

Una media de tres sesiones de media hora por semana es la dosis que se suele aplicar, en general sin apretarles demasiado y sin cabestros, pues con un par de veces los toros aprenden el recorrido y un sólo hombre a caballo es capaz de sacarlos y devolverlos a su cerrado sin demasiados problemas.

Jandilla

Lo curioso es que los toreros nunca han puesto demasiadas pegas a esta práctica, sino que la han acogido con buena voluntad o al menos con resignación.

Núñez del Cuvillo

Al parecer los toros no cogen resabios y sí que es efectivo ante la falta de fuerza en la plaza, pues actualmente éste junto otros avances tanto en manejo como alimentación y sanidad del ganado bravo han conseguido mejorar significativamente este problema.

Jandilla

Sin embargo el mayor handicap supone que cuando el comportamiento del toro no es de buena condición la fuerza le hace más complicado, pues el poder en ocasiones tapa otros defectos e incluso los vuelve virtudes, pareciendo más bravos o encastados de lo que realmente son.

Victoriano del Río

Lo que está claro es que una torada al galope pasando junto a uno es algo realmente emocionante, tanto por su belleza o su fuerza, como por el sonido que la acompaña... y sobre todo por la vibración que producen en el suelo.
Todo ello conduce a un hormigueo en el estómago indescriptible.

1 comentarios:

  1. Saludos Menacho, con respecto a este post quería discrepar contigo en una cosa. Correr los toros apenas les aporta fuerza, lo que les aporta sobretodo es fondo físico. El que esté en el límite alomejor consigues taparlo, pero el que es de caerse aunque lo corras todos los días se cae.

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