domingo, 28 de agosto de 2016

La feria de GIJÓN en imágenes

Hoy os traemos un resumen en modo fotográfico de parte de la pasada feria de Gijón. 
Una feria que se ha conseguido instaurar entre las mejores gracias al empeño y gran trabajo de Carlos Zúñiga padre e hijo



Triunfos importantes de muchísimos de los actuantes como Joselito Adame y Robleña ante la buena corrida de La Quinta; Diego Ventura cortó un rabo; El Juli y Perera salieron a hombros en una tarde en que Cayetano volvió a rayar a un altísimo nivel; o la improvisación de Talavante junto a Ponce y Castella....




Aquí os dejamos un resumen con varias imágenes 



















jueves, 25 de agosto de 2016

Los toros de FUENTE YMBRO para BILBAO

Estos son los toros de la ganadería gaditana de FUENTE YMBRO para ser lidiados en la feria de BILBAO 2016

COMISARIO, Nº 95

HORTELANO, Nº 41

Serán lidiados el próximo 27 agosto y su lidia y muerte corresponden a los matadores Sebastián Castella, Miguel Ángel Perera y José Garrido

MACARENO, Nº 147

PALIQUE, Nº 79

PEGAJOSO, Nº 165

PICARON, Nº 132

OFICIAL, Nº 192

lunes, 22 de agosto de 2016

Los toros de GARCIGRANDE para BILBAO

Esta es la corrida ya enchiquerada de Garcigrande (con el hierro al completo de Domingo Hernández) para hoy en Bilbao


Serán estoqueados por Enrique Ponce, Julián López "El Juli" y López Simón


1º) ENSUEÑO, Nº 30 - Enrique Ponce

2º) SOÑADOR, Nº 116 - El Juli

3º) CUENTISTA - Nº 111 - Lopez Simón

4º) HOSPICIANO, Nº 122 - Enrique Ponce

5º) ESPEJO, Nº 142 - El Juli

6º) GOLPEADO, Nº 77 - López Simón










sábado, 20 de agosto de 2016

Los toros de EL PUERTO DE SAN LORENZO para BILBAO

Estos son los toros reseñados en el campo de la ganadería salmantina de El Puerto de San Lorenzo para ser lidiados en la plaza del toros de Bilbao

BILLETITO, Nº 79

Se lidiaran el próximo lunes 22 de agosto y será estoqueada por los matadores Juan José Padilla, Joselito Adame y Juan del Álamo.

CANTINILLO, Nº 19

CIGARRO, Nº 76

Corrida muy seria pero armónica y de perfectas hechuras, a lo que se les suma las grandes reatas de las que proceden

LECHUCITO, Nº 25

PITITO, Nº 22

TANGUISTO, Nº 80

VIOLETERO, Nº 48

jueves, 18 de agosto de 2016

Apoteosis y borrachera de toreo en Guijuelo



 Guijuelo (Salamanca), 17 de Agosto de 2016. 3º festejo de feria. 6 toros de Vellosino, más cómodos los tres primeros y más cuajados y ofensivos los tres últimos, de gran juego en general. El 6º de nombre "Testarudo" fue premiado con la vuelta al ruedo como reconocimiento al encierro en general.
- Juan del Álamo: 2 orejas y 2 orejas.
- José Garrido: 2 orejas y 2 orejas.
- Roca Rey: 2 orejas y 2 orejas.
Lleno en los tendidos en tarde calurosa y soleada. Saludó Antonio Chacón en el 2º.



Pleno en el marcador de trofeos, una apoteosis no sólo numérica sino artística la que se vivió en el cierre de la feria de la villa chacinera, con una terna de toreros jóvenes que se antojaba atractiva y que se desataron en el ruedo en bélica competencia.

Y todo ante una corrida sensacional de Vellosino, de muy buenas hechuras y en la que predominó por encima de todo la nobleza, unas veces enclasada, otras con más chispa y otras más apagada pero siempre respondiendo a todo lo que querían hacer los toreros con ellos.

Un festejo histórico dentro de nuestra provincia que premia la buena gestión y el interés tanto del Ayuntamiento comandado por su alcalde Julian Ramos como por la empresa en la persona de José Ignacio Cascón.
Porque ayer triunfaron todos y triunfó el toreo. Así es como se hace afición.


Abrió el festejo el salmantino Juan del Álamo, que desde el primer lance mostró clarísimas sus intenciones de que venía a dar mucha guerra.
Variado y entregado recibo al que siguió un galleo por chicuelinas para llevar el toro al caballo y un quite de nuevo tirando de repertorio y sacando toda la artillería pesada que puso la plaza en efervescencia.


Inició la faena de muleta con ambas rodillas en tierra siguiendo tirando de actitud y disposición como pocas veces, a lo que respondió perfectamente el toro que era una pintura por hechuras y por lo recogido y apretado de cuerna, además de tener una clase excepcional y casta suficiente para favorecer la ligazón.


Mejor aún con la izquierda de media faena en adelante, Juan demostró por qué es un torero de ferias, plantando cara a las jóvenes figuras y pidiendo a gritos mantener su sitio entre ellas.
Con la espada se tiró hecho todo decisión cobrando una casi entera que puso en sus manos el doble trofeo y puso muy cara la tarde.


El segundo de la tarde fue un toro exacto al primero y como sería a la postre el tercero, clavaditos como tres gotas de agua, como si fuese el mismo que entraba y salía al ruedo para cada torero.
Y ya desde su salida cantó una clase y un son fuera de lo normal, lo que permitió a Garrido gustarse por verónicas colgadas de las yemas de los dedos.


El quite por chicuelinas ajustadas y de mano baja tuvo cadencia y sobre todo personalidad.


Con la muleta desgranó una auténtica sinfonía del arte de torear con un concepto muy encajado, de mano baja, gusto en los remates y sobre todo quietud, dejando al toro pasar por donde quisiese sin parecer importarle.



Los pases de pecho larguísimos y al pitón contrario fueron sublimes, así como el resto del repertorio que puso sobre el ruedo, que dio para varios carteles de toros. Ahí estan las fotos...
Fue de la terna el que dio un mejor toreo, el más caro y cotizado.



La estocada fue de libro y de nuevo cayeron dos orejas más.


El peruano Andrés Roca Rey, convertido en la revelación de la temporada, era el enemigo a batir por sus compañeros de terna.
Y él, consciente de que disparaban a matar, no dudó en tirarse de rodillas para recibir a su primer toro por verónicas.


Pero el animal se metía mucho tras cada lance y en el tercero no fue capaz de sacarlo y la locomotora le pasó por encima, afortundamente sin consecuencias, porque sobrevoló el fantasma de la cornada a Perera muy cerca, en la capital salmatina la pasada feria.


Como siempre pareció no importarle y sin mirarse volvió hacia el toro y le enjaretó un ramillete de lances variados marca de la casa que dejó al público en extasis.


En los primeros tercios parecía que iba a ser el animal de más motor hasta el momento, pero en los inicios de faena cantó la gallina demostrando que era más genio que bravura.



Pero su buena condición le hizo aguantar el trasteo, todo un mérito del torero que lo metió en vereda y le sopló mil muletazos por delante, detrás, con la muleta invertida, de pie, de rodillas... que el toro no sabía ni por donde le venían.



Un portentoso alarde de capacidad, valor, seguridad... que le convierten sin duda en una máxima figura en ciernes.
Y como todo torero que funciona, tiene una espada que es más que un cañón, un misil dirigido por un brazo y un corazón a prueba de bombas: estoconazo y otras dos orejas.



La segunda mitad de la corrida tuvo otro guión, dejando de ser un paseo militar para convertirse en una contienda con enemigos más avezados.
Los tres últimos toros sacaron otras hechuras más fuertes y mayor ofensividad, además de un comportamiento más tecloso, pero todo dentro de un orden y para poner a prueba las horas de vuelo de la terna.



Juan del Álamo volvió a salir tan caliente o más que en su primer toro tirandose de rodillas para endilgarle una larga cambiada en el tercio, saliendo apurado y a punto de tener un disgusto.



Con la muleta tuvo que tirar de oficio y recursos, ante un toro más reservón que sus hermanos pero que terminó rendido a su poder en terrenos de cercanías y en circulares invertidos, con un torero arrebatado y en plena ebullición al que sólo templó ver rodar a su enemigo a sus pies y sin orejas tras una estocada al encuentro de mérito por no dudar en irse detrás de ella con el toro sin fijar.


José Garrido volvió a sorprender por su concepto torero, su entrega, su encaje, su firmeza.
Precioso recibo rodilla en tierra a otro animal bastote pero con buenas intenciones al que cuajó de principio a fin.



De nuevo a torear como si fuera de salón y el público borracho de tanto ver torear, ensimismado y creyendo que no se podía superar, pero cada serie era mejor que la anterior.



De nuevo certero con los aceros y otras dos orejas al esportón.


A Roca Rey para finalizar le tocó bailar con otro toro bravo y codicioso pero en el límite de fuerzas, muy en el tipo de lo antiguo de Juan Pedro y sobre todo de El Raboso por lo quebrado de su columna y lo aleonado de sus cuartos delanteros.



Otro animal que fue todo bondad pero al que costó cogerle el punto el torero, ya con un público al que costaba sorprender porque el listón artístico estaba muy, muy alto.



Pero a fuerza de sobarlo y sobre todo de irle comiendo la distancia llegó a conseguir hacerle de todo de nuevo ante un público atónito que tras otro estoconazo premió al torero con dos orejas más y al toro con la vuelta al ruedo, premio excesivo para él pero no para un encierro que tardará en olvidarse.


Al final del festejo la terna en volandas rodeada de una nube de niños y jóvenes aficionados emocionados por poder tocar a sus ídolos, a esos torerazos que se habían dejado la piel en el ruedo en una tarde para la historia del toreo en Salamanca.