lunes, 28 de julio de 2014

Alberto Escudero y Alejandro Marcos a hombros en Santiago de la Puebla


Santiago de la Puebla (Salamanca). 26 de Julio de 2014. Se lidiaron utreros de Mercedes Pérez-Tabernero, terciados de presentación y de distinto juego. Los mejores 3º y 5º, éste último de nombre "Taponero" premiado generosamente con la vuelta al ruedo.
Alberto Escudero: 1 oreja, vuelta al ruedo y 1 oreja.
Alejandro Marcos: Silencio, 1 oreja y 1 oreja.
Media plaza en tarde calurosa.


De nuevo una interesante novillada en la que se midieron mano a mano las dos promesas de la cantera salmantina, que suman ya varios paseíllos juntos y los cuentan por salidas a hombros.




En esta ocasión la novillada resultó fácil por su poca fuerza y empuje, llevandose el mejor lote Escudero mientras que a Marcos le tocó bailar con las más feas, sobre todo el último utrero que fue el más complicado.




Otro punto negativo de la tarde fue la ausencia de rivalidad entre la pareja, que no rivalizaron en quites ni se notó tensión entre ellos en el ruedo por mojarse la oreja el uno al otro ante sus paisanos, sino que cada uno hizo la guerra por su cuenta.




A Alberto Escudero en los pocos meses transcurridos tras su debut con picadores se le notan grandes progresos, sobre todo a raíz de ser apoderado por el matador salmantino Andrés Sánchez.




Más templado, haciendo las cosas con más cabeza y argumento y profundizando en un concepto poderoso y encajado, cada vez se le nota más suelto en la cara de los novillos.
Y el sábado por momentos disfrutó y se mostró feliz en momentos con ambas manos como los de las fotos cuando se vio absolutamente dominador de la situación.



Resultó volteado en su segundo novillo, recibiendo un puntazo en el muslo izquierdo pese al que mató después a su último enemigo.




Por su parte Alejandro Marcos volvió a demostrar sus innatas y carísimas cualidades a pesar de sus deslucidos antagonistas, destacando como siempre por su empaque y torería y al igual que en sus últimas actuaciones también por su valor.




Un novillero que está toreando demasiado poco para las virtudes que atesora y la proyección que se le adivina, pero ha irrumpido en el escalafón novilleril probablemente en el peor momento de su historia.





También variado y con gran improvisación, resultó volteado en dos ocasiones fruto de su entrega y el no querer dejarse ganar la partida por su compañero.




viernes, 18 de julio de 2014

Julio Campano triunfa en su reaparición junto a López Simón en Las Navas del Marqués


Las Navas del Marqués (Ávila), 16 de Julio de 2014. 2º festejo de su miniferia. Toros de Carlos Charro, de excelente presentación y gran juego, destacando 3º y 6º. El último "Espumito-33" fue premiado con la vuelta al ruedo.
- Julio Campano (grana y oro en cordoncillo): 2 orejas y saludos.
- Morenito de Aranda (grana y plata): 1 oreja y saludos.
- López Simón (azul celeste y oro): Ovación y 2 orejas.
Casi lleno en tarde calurosa.


Por fin el matador abulense Julio Campano pudo cumplir el sueño de su vida de volver a torear vestido de luces en la misma plaza en la que casi pierde la vida hace dos décadas.


Sufrió una gravísima cornada de novillero el 14 de Julio de 1993 en la plaza de su localidad al entrar a matar a un utrero de Sainz de Miera.
Tras un largo periodo de recuperación consiguió reaparecer y tomar la alternativa en Ávila en 1995, pero siempre con pocas oportunidades y ante ganaderías duras.


Terminó cambiando dos años después el oro por la plata, pero en su interior siempre le quedó el gusanillo de haber conseguido más altas cotas como matador.
Así que tras superar todos los problemas físicos y secuelas del percance ha decidido poner fin a su carrera taurina como matador de toros empezando otra vez de cero.


Esta corrida de su reaparición no fue ninguna broma ni ningún camino de rosas por su presentación, ya que fue una corrida muy seria por delante y con cuajo del hierro salmantino de Carlos Charro, que terminó dando un fantástico juego en conjunto y que dio importancia a todo lo que se le hizo.


El toro de su reaparición, "Reservado-38", tuvo nobleza y un punto de mansedumbre, pero le dejó mostrar gran parte de su repertorio.


Chicuelinas en los quites, banderillas incluso por los adentros y una faena con el sello del pundonor que siempre acompañó su carrera.



La espada viajó certera y de rápido efecto y paseó las dos orejas más dulces de su vida.


Su segundo fue el más serio de la corrida, un imponente castaño que sacó mas movilidad y teclas que tocar, pero de nuevo la raza del torero le hizo sobreponerse a las circunstancias en una más que digna labor para tanto tiempo de inactividad ante semejante papeleta.



Terminó su labor entre el cariño de sus paisanos con la satisfacción del deber cumplido y el gusto de haber superado un reto fundamentalmente personal.



"Morenito de Aranda" tuvo una seria actuación que no se ve reflejada en el marcador de trofeos al estar muy desacertado con la espada.



Ante un lote manejable se mostró muy firme y seguro, despacioso y con un toreo que no era digno de una plaza portátil, sobre todo con la derecha.




Además cuajó con el capote a los dos toros de salida, lo que dio más solidez aún a una actuación muy para aficionados.





El madrileño Alberto López Simón también tuvo una destacada actuación, pero también desacertada con los aceros.



También toreó muy bien de capa en el recibo a sus dos toros, que resultaron los mejores de la corrida.
Al sexto "Espumito-33" le cortó las dos orejas y fue premiado con la vuelta al ruedo, pero realmente fue mejor aún el castaño que sorteó en primer turno.


Pudo sacar todo su repertorio, incluído el inicio en los medios con ambas rodillas en tierra y su concepto vertical, mostrandose mas templado y menos rígido que en temporadas pasadas.




Firmó sus faenas acortando distancias para darse un arrimón tocando los pitones con los muslos demostrando que sigue mereciendo más oportunidades.